Periodo Independencia – Orden de los Libertadores de Venezuela

 

La gloria, el móvil de la noble profesión de las armas, es el más poderoso estimulo, para que los hombres arrostren los peligros, olvidándose de sí mismos, por la felicidad de sus conciudadanos. Sólo los honores, tributados a los talentos y virtudes militares, pueden ser una digna recompensa de los heroicos sacrificios que hacen los defensores de la patria, pero éstos perderían sus atractivos para las almas grandes, si no fueran el testimonio de servicios hechos por la libertad y la justicia, combatiendo a los opresores de la humanidad (…)

Así inicia el decreto de creación de la Orden de los Libertadores de Venezuela instituida por el Libertador y publicada en la Gaceta de Caracas el 27 de diciembre de 1813 para recompensar a los bienhechores de la Patria que a través de hechos victoriosos de armas durante la Campaña Admirable y que merecieran el título de Libertadores.

Su venera, descrita en el artículo primero del decreto, es una estrella de siete radios símbolo de las siete Provincias que componían la República. En su centro la inscripción “Libertador de Venezuela”, y al reverso el nombre del Libertador. La venera pende de una cinta amarilla.

La insignia era sin duda un objeto altamente apreciado, pero más lo era para sus agraciados el pertenecer a una orden de que llevara por honor el haber participado de la gesta de independencia, gracia a la que accedieron no solo venezolanos sino varios extranjeros. La concesión del honor estaba a cargo de un Gran Maestre y seis de los más antiguos miembros de la Orden y que formados en un Consejo juzgaban el mérito (no menos de 3 victorias en batalla) de los militares a quienes deba hacerse el honor de admitirlos.

La estrella fue concebida de forma simple, quizás respondiendo a las vicisitudes de los primeros años de la República, pero el honor de perecer a este grupo era un prestigio que para muchos debía estar representado en la insignia, lo que conllevó al encargo privado de piezas muchos más elaboradas y con interpretaciones bastante libres por parte de joyeros y plateros, no solo venezolanos sino colombianos, franceses o británicos. Este hecho hace que existan casi tantos tipos de veneras como agraciados, algunos ejemplos:

Algunas versiones de su venera

Texto del decreto:

La gloria, el móvil de la noble profesión de las armas, es el más poderoso estimulo, para que los hombres arrostren los peligros, olvidándose de sí mismos, por la felicidad de sus conciudadanos. Sólo los honores, tributados a los talentos y virtudes militares, pueden ser una digna recompensa de los heroicos sacrificios que hacen los defensores de la patria, pero éstos perderían sus atractivos para las almas grandes, si no fueran el testimonio de servicios hechos por la libertad y la justicia, combatiendo a los opresores de la humanidad,

Los guerreros ilustres han sido en todos tiempos y en todas las naciones distinguidos con los primeros honores, y aún se ven hoy día los monumentos elevados en los antiguos pueblos para inmortalizar la memoria de sus libertadores. Así han llegado a la posteridad, y nuestros descendientes, clamarían contra nuestra ingratitud, si por distinciones particulares, no preserváramos del olvido los nombres de los que han redimido a Venezuela. Al leer la historia de tres siglos de ignominiosas cadenas, y al verse libres de ellas, lamentarían no, poder presentar a la memoria de sus Libertadores, un tributo de reconocimiento.

No la vana ambición, no un valor soberbio han puesto en manos de nuestros soldados sus armas vencedoras. El santo amor a la humanidad, el grito de la justicia ofendida, la razón, la naturaleza y la libertad han implorado el socorro de las armas; y las armas libertadoras, guiadas por el Dios de los Ejércitos, han triunfado de los Tiranos. Títulos de bienhechores, mas bien que de guerreros famosos, son los debidos a los que han rescatado a un pueblo oprimido.

Considerando por lo tanto, que el distintivo de Libertador reúne los honores cívicos y triunfales, he venido en instituir la Orden de los Libertadores de Venezuela para condecorar a los militares Granadinos y Venezolanos, que la libertaron, y a los que se hagan acreedores en la presente campaña a la misma condecoración; y al efecto decreto lo siguiente:

1º- La venera de la Orden será una estrella de siete radios, símbolo de las siete Provincias que componen la República. En la orla habrá esta inscripción, Libertador de Venezuela, y al reverso el nombre del Libertador. Se llevará al costado izquierdo pendiente de un lazo amarillo.
2°- Esta venera es el distintivo de todos aquellos, que por una serie de victorias, han merecido justamente el renombre de Libertadores, y ningún militar podrá obtenerla sin haber vencido tres veces por lo menos.
3°- Serán tenidos en la República y para el Gobierno de ella como los bienhechores de la Patria: llevarán el título de beneméritos: tendrán siempre un derecho incontestable a militar bajo las banderas nacionales: en concurrencia con personas de igual mérito obtendrán la preferencia: no podrán ser suspendidos, y mucho menos despojados de sus empleos, grados y venera, sin un convencimiento de traición a la República, o algún acto de cobardía o deshonor.
4°- Habrá un Gran Maestre y seis Colegas de los más antiguos de la Orden, que se reunirán para formar la Constitución de ella, implorando antes el auxilio divino: y todos los años en el mismo día se celebrará una solemnidad eclesiástica en acción de gracias al Ser Supremo. Este mismo Consejo juzgará del mérito de los militares a quienes deba hacerse el honor de admitir en ella, o el deshonor de expulsarse; y las ceremonias de admisión y expulsión se harán pública y solemnemente, y con toda la pompa necesaria en la morada del Gran Maestre.
5°- Se expedirá a cada uno de los condecorados una patente firmada del Gran Maestre, y esta institución de la Orden. Se llevará por el Secretario de ella un registro, que será el protocolo de los Libertadores de Venezuela, y de las grandes acciones que los hayan hecho acreedores a esta distinción.
Se imprimirá, y distribuirá a quien corresponda.

Dado en el Cuartel General de Caracas, a 22 de octubre de 1813, 3º. y 1°, firmado de mi mano, sellado con el sello provisional de la República, y refrendado por el Secretario de Guerra.

SIMÓN BOLÍVAR

Antonio Rafael Mendiri,
Secretario Interino de Guerra

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